"La disparidad entre los sueños y la realidad no produce daño alguno, siempre que el soñador crea seriamente en un sueño, se fije atentamente en la vida, compare sus observaciones con sus castillos en el aire y, en general, trabaje a conciencia por que se cumplan sus fantasías. Cuando existe algún contacto entre los sueños y la vida, todo va bien." (V.I.Lenin, 1902)



sábado, 31 de marzo de 2012

Declaración urgente de Clase contra Clase

Ante la represión y las detenciones en Catalunya
 


Ya advertía Felip Puig al mediodía de ayer que se estaban preparando porque “los violentos han comenzado más temprano”. En realidad, el día de la huelga del 29M, los que nos levantamos más temprano que nunca fueron miles y miles de trabajadores y jóvenes que nutrimos una multitud de piquetes en los polígonos industriales y barrios de las ciudades. Sin embargo tenemos que decir que los violentos son quienes han ejecutado las Reformas Laborales de los últimos años condenando al paro a millones de trabajadores, a la precariedad laboral a otro tanto y sembrando el terreno para la rebaja salarial generalizada. Los violentos son los gobiernos de Rajoy y Zapatero que generalizaron los recortes laborales y sociales en los servicios públicos. Los violentos son los empresarios que dejaron en la calle a casi 6 millones de trabajadores y continúan echando gracias al abaratamiento del despido, ¿Se puede soportar continuar con millones de trabajadores en el paro y familias enteras sin ingresos? En síntesis, los violentos son aquellos a quienes defiende la policía, son los de la Reforma Laboral.
Los que nos hemos levantado temprano hemos sido duramente reprimidos durante la jornada de huelga general. Durante todo el día la policía estuvo cargando contra los piquetes. En el centro de Barcelona han hecho varios operativos-cacerías. Por primera vez en más de 16 años han lanzado gases lacrimógenos. Han utilizado balas de gomas contra los trabajadores que acudieron a las manifestaciones de los sindicatos, tanto a la de CCOO-UGT, como a la de CGT-CNT. La "guerrilla urbana" practicada por los Mossos de la Generalitat contra quienes luchamos contra los ataques del Govern y del Gobierno Central. Durante la jornada de huelga ha habido más de 180 detenidos en todo el Estado. En Barcelona más de 50. Aún a día de hoy hay decenas a la espera de pasar ante el juez y a tres estudiantes se les ha ingresado en prisión preventiva, en la cárcel de Cuatro Caminos. En Tarragona aún quedan cuatro personas en las comisarías sin tener destino cierto. Mientras tanto las declaraciones de Puig y Trias pidiendo extremar la salida policial son un botón de muestra: “endurecimiento del Código Penal”. El presidente del PP en Barcelona, Alberto Fernández Díaz, exigió que se aplique la legislación antiterrorista de la kale borroka.
Hoy, sábado 31 de marzo los compañeros de Clase contra Clase y la Agrupación Revolucionaria No Pasaran hemos asistido a una concentración con más de 300 personas para reclamar la libertad sin cargos de todos los detenidos y hay convocada una concentración en Tarragona por los detenidos del 29M. No podemos permitir atropellos de esta magnitud contra compañeros que luchan por defender derechos elementales como el derecho al trabajo y defender las conquistas sociales y laborales que tantos años de lucha costó a nuestros padres y abuelos arrancarle a éste podrido sistema capitalista. En el mismo día de la Huelga en Zaragoza asistimos a una concentración de unas 1000 personas en la comisaría de policía por la liberación de los detenidos, tras los enfrentamientos en los piquetes de por la noche.
Quieren criminalizar la protesta obrera y popular, dando un salto en la persecución a los luchadores obreros, juveniles y populares. Las declaraciones de Felip Puig, Xavier Trias, Alberto Fernández Díaz y Esperanza Aguirre son una muestra de que desde el mismo corazón de los partidos de derechas sale ese clamor: atacar al trabajador, la juventud y el pueblo. Las declaraciones de aquellos grupos que condenan a los violentos como si fuesen una minoría, como ha hecho Iniciativa per Catalunya i Esquerra Unida i Alternativa, le hacen el juego a la derecha. Desde Clase contra Clase denunciamos la criminalización a los luchadores, que es la única respuesta que el capital puede dar ante la grave crisis económica en que ellos nos metieron.
Por todo lo anterior, los compañeros de Clase contra Clase repudiamos la represión durísima de los Mossos, en particular, y la Policía, en general, contra los trabajadores y jóvenes de la Huelga del 29M. Llamamos a la más amplia movilización y una campaña en todo el Estado organizada por los sindicatos, las asambleas barriales, intelectuales y personalidades verdaderamente democráticas, partidos políticos y los diversos colectivos para acabar con la campaña de criminalización y represión que la Audiencia Nacional, el Gobierno Central y el Govern de Catalunya están llevando a término contra los trabajadores y el pueblo. Pedimos la libertad inmediata y sin cargo alguno de todas las personas detenidas y encarceladas durante esta jornada. ¡Libertad a los presos por luchar!
¡Anulación de las causas y procesos judiciales a todos los activistas del 29M! ¡Basta de persecución y criminalización a los luchadores! ¡Supresión de la Audiencia Nacional y todas las leyes de excepción vigentes en este Régimen heredero del Franquismo! 

Barcelona 31/03/12

Clase contra Clase

miércoles, 29 de febrero de 2012

Carta Abierta a Horacio Verbitsky

Buenos Aires, 26 de Febrero de 2012

Me veo en la obligación de escribirle esta carta, en el marco de la difícil situación por la que estamos atravesando muchos luchadores sociales que estamos siendo, no solamente perseguidos y enjuiciados, sino ahora también, ilegalmente espiados; ya que por segunda vez consecutiva Ud. cita mi nombre en su columna dominical del diario Página 12.

Estas persecuciones y espionaje, que luego terminan en causas armadas en la justicia, tienen para mí graves consecuencias. Me han significado 11 causas penales en mi contra y un embargo que llegó a $290 mil, cuando mi salario, señor Verbitsky, es de $4 mil. Esto por el único hecho de defender a mis compañeros de trabajo ante la multinacional Kraft. Por ello sigo con atención la información referida al espionaje que, como hemos denunciado, realiza la Gendarmería sobre organizaciones sociales, obreras y políticas. Ud. escribió hace una semana, en su columna del domingo pasado, que “La defensa de Schenone (Jefe de la Gendarmería) de que sólo actuaron por indicación judicial es menos sólida de lo que parece. Por más que la firme un juez, la orden de hacer Inteligencia sobre trabajadores en huelga o movilización es ilegal”. En esa misma columna explica que el Protocolo de actuación de fuerzas de seguridad y policiales en manifestaciones públicas sentencia que “Todo el personal de seguridad debe lucir una identificación clara que se advierta a simple vista y respetar en cada etapa del operativo la Ley de Inteligencia Nacional” y termina afirmando claramente que “Antes de que concluya la auditoría, parece evidente la contradicción entre esta línea central de trabajo y los procedimientos con anuencia judicial que ha estado realizando la Gendarmería”. La Ministra Garré, en su conferencia de prensa, no dijo nada sobre esta forma ilegal de proceder de la Gendarmería. Por si fuera poco Ud. afirma tajantemente que el Jefe de la Gendarmería, Schenone, es “uno de los hombres de la DEA en la Argentina”. Sin embargo lo que era “evidente” hace apenas siete días, a la semana siguiente ya no lo es tanto y la defensa de Schenone que era “poco sólida”, de repente se volvió fuerte y termina escribiendo la lamentable frase de que la persecución es “un estigma político, no legal”. Usted titula su columna de hoy con un “Ni uno”, pretendiendo negar sin investigación alguna, el espionaje de la Gendarmería, que había aceptado como “evidente” la semana anterior. ¿Puede llegar a tanto su alineamiento con la ex vice ministra de la Alianza, Nilda Garre, como para negar una semana lo que afirmó la anterior? Las causas que pesan en mi contra son reales, señor Verbitsky, y los embargos que se me quieren imponer, inalcanzable para mi sueldo de obrero ¿le parecen a usted solo un “estigma político”?

En segundo lugar, al insistir Ud. jocosamente, en dos oportunidades, con el “chiste” de que yo estaría “alienado” a tal o cual organización política y sabiendo que Ud. se proclama amigo y admirador de ese gran periodista que fue Rodolfo Walsh, una cosa queda clara: más allá de las diferencias políticas podamos tener con R. Walsh, éste nunca se hubiera burlado de esa manera, de una victima de espionaje y mucho menos ridiculizarlo a él y a su partido.

Contrariamente, estaría revisando un “alineamiento incondicional” con un gobierno responsable de 17 muertes por protestas sociales “en democracia”, incluida la de Mariano Ferreyra – a manos del sindicalismo patotero, muchas veces elogiado por CFK -, o los miembros de la comunicad Qom en Formosa, que trató de meter preso al delegado ferroviario Rubén Sobrero (en otra vergonzosa causa armada) para castigar a los trabajadores que denunciaban la complicidad objetiva del gobierno y la empresa de Cirigliano en el Ferrocarril Sarmiento y ahora se ha transformado en cómplice de la masacre de más de 50 hermanos de clase en la Estación Once. Es más, me atrevería a decir que como lo hizo en varias de sus valiosas investigaciones, estaría preocupado por develar quienes son los responsables de estos crímenes y no ocultando, mintiendo, a lo que ahora le suma el “plus” de burlarse de delegados obreros perseguidos y espiados, demostrando “involuntariamente”, que distancia moral lo separa con su admirado R. Walsh. y muy alejado de ese compromiso con la verdad “para dar testimonio en los momentos difíciles” (Carta Abierta a la Junta Militar).

Javier “Poke” Hermosilla, delegado de los trabajadores de Kraft y militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)

(PD: como los dichos las afirmaciones de Verbitsky, pretenden banalizar mi trayectoria y mi buen nombre y honor, como representante de los trabajadores y como militante, solicito a la redacción de Página 12 me otorgue el “derecho a réplica” y publiquen esta carta)

jueves, 15 de diciembre de 2011

"Donde más te duele"



Hace pocas semanas, se comprobó que Tomás –un niño de apenas 9 años- había sido asesinado y esto desató una gran conmoción, abriendo un debate sobre la violencia contra niñas y niños. En este mismo año, dos hermanos de 8 y 11 años, mientras dormían, fueron baleados por su padre –quien terminó suicidándose-, después de una discusión que éste mantuviera con la madre de los chicos. En otro caso, la pareja de la mujer degolló a los tres hijos de ella, en Corrientes. Todos estos hechos se sucedieron intercalándose con las noticias de brutales asesinatos de mujeres, como el más reciente de Carla Figueroa, en Gral. Pico, La Pampa. Un informe de la Oficina de Violencia Doméstica que tiene la Corte Suprema de Justicia, señala que 3 de cada 10 denuncias por violencia involucra a menores de edad. Las especialistas empiezan a hablar de “femicidio vinculado” para estos casos donde los hijos son víctimas fatales de una violencia destinada a la mujer. “Te voy a pegar donde más te duele”, dijo Adalberto Cuello –quien está sindicado como autor del crimen de Tomás- a su ex pareja, poco antes de que el niño fuera encontrado muerto. Estos crímenes escandalizan a la sociedad que percibe la inocencia absoluta de sus víctimas. Pero los crímenes no son perpetrados por monstruos inmorales, enfermos mentales ni seres irracionales. Son el último eslabón de una larga cadena de violencias que, aunque naturalizada e invisibilizada, es el fundamento de los crímenes atroces contra mujeres, niñas y niños.

Imponer y reproducir un orden social autoritario y jerárquico

Los crímenes violentos contra mujeres, niñas y niños pueden sorprendernos, escandalizarnos y horrorizarnos; pero sólo pueden explicarse, no como una anomalía en los lazos amorosos y de protección que debieran vincular a adultos y niños sino como la consecuencia última de una larga cadena de violencias que incluye la ridiculización, la sospecha y el control, la intimidación, la condena de la sexualidad y de los comportamientos que no se ajustan a las “normas heterosexuales”, la desvalorización de los cuerpos que no se corresponden a los “modelos de belleza”, de las capacidades intelectuales y las destrezas físicas, la desvalorización cotidiana de la mujer y de los menores como personas, etc.
A través de la reprobación, la humillación, el castigo e incluso la violencia más extrema, la familia –y otras instituciones- enseña, cotidianamente y desde la más tierna infancia, lo que el adulto deberá reproducir en sus relaciones sociales a lo largo de su vida: el respeto a la autoridad, la sumisión ante quien detenta el poder, el amoldamiento a los que los demás esperan de uno, la represión de deseos y placeres que desafíen a la moralina burguesa.
A través de la familia, la violencia moral o psicológica –mucho menos visible que la violencia física y, al mismo tiempo, más naturalizada y reproducida- actúa como un eficiente mecanismo de control social y de reproducción de las desigualdades. Su ejercicio contra mujeres, niñas y niños encierra un propósito disciplinador: permite reproducir y naturalizar la existencia de jerarquías estables e inamovibles en las relaciones sociales, la existencia de la autoridad y el poder. La familia es un modelo, en pequeña escala, de una sociedad donde reinan las más brutales desigualdades, las jerarquías que imponen la propiedad privada y la explotación, donde aprendemos a aceptar el statu quo. Y esto es así, en todas las sociedades donde existe la dominación de una minoría sobre una inmensa mayoría de explotados y oprimidos.


Liberación de la mujer para soñar otra infancia


Hace casi un siglo atrás, la generación que dirigió y protagonizó la revolución proletaria en la atrasada Rusia de 1917, no sólo imaginó la abolición del trabajo asalariado y la emancipación de las mujeres del yugo doméstico, sino que también se atrevió a pensar la formación de la infancia liberada del autoritarismo y la coerción impuesta por los mayores. El educador ruso T. Segalov, decía en 1925, que “la forma en que una sociedad dada protege a la niñez, refleja su nivel económico y cultural.” Y así lo habían entendido los bolcheviques que, una vez conquistado el poder del Estado, prepararon una inmensa revolución pedagógica sin antecedentes: establecieron la escolaridad mixta y la gratuidad de la educación universitaria; movilizaron a todos los que supieran leer y escribir en un gigantesco plan de alfabetización; idearon una educación politécnica y colectiva; abolieron los exámenes y establecieron que las escuelas fueran regidas por un consejo integrado por los propios trabajadores docentes, representantes de las organizaciones obreras locales y los estudiantes mayores de 12 años.
Entre 1914 y 1921 en Rusia, por la Iº Guerra Mundial, la guerra civil, el hambre y las enfermedades, murieron 16 millones de personas. El estado obrero nacido de la revolución de 1917 tuvo que afrontar un fenómeno social nuevo y de proporciones devastadoras: cientos de miles de niños y niñas habían quedado huérfanos y vagaban por las calles de las ciudades pidiendo limosna, prostituyéndose o robando para sobrevivir. Y sin embargo, a pesar de las dificultades, los revolucionarios se negaban a criminalizar a la niñez. “No deben existir niños desgraciados que no le pertenezcan a nadie. Todos los niños son hijos del Estado. (...). Los niños no pueden ser criminales; no pueden ser juzgados como adultos. Los niños no deben ser encarcelados, deben ser rehabilitados, no castigados”, sugería una pedagoga que, en el Congreso para la Protección de la Niñez de 1919, proponía la creación de instituciones para los niños necesitados, regidas por la autogestión y con un régimen de “puertas abiertas” que permitiera a los niños integrarse a la comunidad voluntariamente. A pesar de la miseria y el hambre en la que se hallaba sumida la Rusia revolucionaria, el poder obrero no dudó en establecer nuevas leyes que ponían el énfasis en la libertad, la independencia y la igualdad entre hombres y mujeres, y que, además, eliminaban el enorme poder de los adultos sobre los niños, para cambiarlo por la adquisición progresiva de derechos para la infancia.
Cien años después, bajo el dominio de los capitalistas y a pesar de las leyes que reconocen derechos antes inexistentes, la vida de millones de mujeres, homosexuales, niñas y niños sigue sometida al abuso, la discriminación, la explotación y la violencia mortífera –mucho más cruel cuando es ejercida por los vínculos afectivos más caros para las víctimas, como los padres o la pareja- que se descarga sobre los más vulnerables, legitimando y reproduciendo el orden existente.
Por eso, sostenemos que no podrá acabarse la violencia contra las mujeres y los niños y niñas en tanto persista este sistema basado en la miseria, la inequidad y las condiciones aberrantes de existencia impuestas a millones de seres humanos por los intereses de una minoría parasitaria y sedienta de ganancias. La salida a tanta violencia, por eso, no es individual. Tenemos que exigir hogares transitorios para las mujeres y sus hijos e hijas, víctimas de violencia, que sean garantizados por el Estado y bajo control de las propias víctimas, las organizaciones de mujeres y las trabajadoras, con asistencia profesional y sin presencia policial ni judicial. En nuestros lugares de trabajo y en los sindicatos, tenemos que poner en pie comisiones de mujeres, independientes de las patronales, que se ocupen de los casos de acoso sexual o laboral y discriminación hacia las trabajadoras, exigiendo licencias pagas para las trabajadoras que atraviesan una situación de violencia.
Pero al mismo tiempo que nos organizamos para exigir estas soluciones transitorias, tenemos que convocar a todas y todos los trabajadores concientes de sus cadenas, que quieran luchar por una sociedad sin explotación, a tomar esta tarea también en sus manos. Porque mientras la clase dominante logre mantenernos divididos, oponiéndonos a unos y otras, e instilando su venenosa ideología de que hay explotados de primera clase y explotados “de segunda”, como las mujeres, los niños, los inmigrantes, los homosexuales, más fácilmente se perpetúa su dominio y nuestra esclavitud.
Nuestra lucha, presente y futura, debe incluir también la disputa contra los valores y costumbres impuestos por la clase dominante y su cultura de violencia. Una violencia que podrá ser totalmente desterrada cuando rompamos las cadenas que ciñen a la humanidad, bajo este régimen capitalista.



----------
La violencia de la explotación infantil

El dominio capitalista sostiene una brutal hipocresía respecto de la infancia. Nunca antes en la historia, los niños y las niñas gozaron de tantos derechos avalados por convenciones internacionales y una protección jurídica tan inconmensurable, como la desarrollada en el último siglo. El mercado desarrolló, a su vez, infinidad de productos para el consumo infantil y existen espacios propios para la recreación y la educación de los menores.
Sin embargo, esto convive con una realidad que está muy lejos de Disneylandia: además de las diversas formas de violencia que se descargan sobre la infancia, cerca de 218 millones de niños de entre 5 y 14 años de edad están obligados a trabajar en todo el mundo. Lo que significa que los capitalistas explotan la fuerza de trabajo de 1 de cada 6 niños del planeta, mayoritariamente en la agricultura, donde trabajan a la par de sus madres y padres en las peores condiciones; pero también en las grandes maquilas textiles, en la confección de calzado deportivo y en otros centros industriales de países pobres que proveen a las marcas más prestigiosas del mercado.
Y esto sólo si contabilizamos a quienes son explotados laboralmente, sin contar la utilización de niños en conflictos armados, para la servidumbre, la esclavitud, la explotación sexual de niñas y niños, los que son explotados para ejercer la mendicidad en la calle o los que son usados en el tráfico de drogas o armas.
Claro que estos niños que son explotados no están distribuidos por todo el planeta de manera igualitaria. Actualmente, hay aproximadamente 2.200 millones de menores de 18 años en todo el mundo: el 10% habita en los países más desarrollados y el 90% en los países semicoloniales, atrasados y pobres.


jueves, 10 de noviembre de 2011

ApunteS De FronterA: Gregorio Flores

ApunteS De FronterA: Gregorio Flores


No recuerdo cuando lo conocí. Supongo que en una marcha o una charla lo vi por primera vez. Supongo que me habrán dicho “ese es Gregorio Flores” y yo habré preguntado de quién se trataba. En todo caso no tiene importancia. Lo importante es que lo conocí, que llegue a charlar con él, a hacerle preguntas, a saber algo de como fue su vida. Pero lo conocí poco. No tuve el placer de charlar con él profundamente. De hacerme su amigo, de poder preguntarle como se sentía, como veía todos hoy. Pero lo conocí y no es lo mismo.
No sé si es un sentimiento compartido. Tendría que serlo. Por lo menos para los de mi generación. Los que empezamos a militar allá por  mediados de los años 90, cuando todos o casi todos eran menemistas, cuando para ser antimenemista tenías que ser radical o del Frepaso. Cuando pasabas por los cursos de la universidad y la gente te miraba como bicho raro recién salido del manicomio.

Para mí el Goyo fue un símbolo. No por Sitrac-Sitram, que también lo fue. Sino por bancársela, por seguir remando, por querer convencer a todos de que la pelea seguía, por no conformarse con lo establecido y querés ir más allá.

Fue un obrero revolucionario y socialista en una época en que ser revolucionario era ser un paria. Fue un intelectual de su clase, que era una forma de levantarse contra lo sagrado. En el país donde escriben los doctores, los abogados, los sociólogos, en ese país escribía el Goyo.
Fue un revolucionario conciente. Y lo siguió siendo hasta el fin de sus días. No me canso de hacer la lista de todos los que se cansaron. De todos los que dijeron que tiraban la toalla, de las miles de páginas escritas para decir que los setenta fueron una locura y que sólo se puede aspirar a vivir en democracia. De los que dejaron de indignarse por las brutales injusticias de este mundo capitalista, para no indignarse por nada.

Gregorio no lo hizo. Escribió, militó, marchó, discutió.

Me vienen tres imágenes a la mente. Colón y General Paz. El Goyo con el banderín y su bolsito. Sonriendo, como siempre. Con esa sonrisa que te transmitía una confianza en la clase obrera que muchas cosas no pueden transmitir.Sonriendo como en la foto.Era un tipo terriblemente amigable.

Me acuerdo de verlo en un bar, a una cuadra de plaza San Martín. Poco antes de una marcha. Me acuerdo haberle dicho que tenía ganas de hacerle una entrevista para que me cuente más de Sitrac. Me acuerdo que me dijo que no hablaba más de eso. Que recordarlo lo ponía muy triste. Que hablar de los setenta lo hacía largarse a llorar. Llorar. 

Pero también me acuerdo del Goyo luchando. Creo que fue en el 2008. En un camping pasando Alta Gracia, llegando a Anizacate. Hicimos un campamento junto a  muchos trabajadores y el Goyo fue un invitado de honor. Y me acuerdo que discutimos. Y discutimos fuerte. El Goyo con Mao y el Che a muerte. Nosotros debatiendo estrategias. Y no nos pusimos de acuerdo. Pero el Goyo la peleó y la peleó. Contra todos. Si lo medíamos por el número era un abuso. Pero el tipo se la bancó.

Hoy estamos tristes. Es una tristeza profunda. Se fue uno de los nuestros en el sentido más profundo del término. Uno de los imprescindibles como diría Bertolt Brecht. Para mí el Goyo fue un ejemplo en ese sentido. Cuando todos renunciaban a la lucha, él siguió. Fue un ejemplo como otros compañeros que estuvieron y se bancaron los setenta, los ochenta y los noventa. Firmeza de ideas, orgullo de lucha, deseo de barrer con todo. Después discutiremos estrategias, porque hay que discutirlas, pero somos los que verdaderamente estamos de este lado de la barricada.

martes, 8 de noviembre de 2011

Charla Debate este JUEVES 10 de Noviembre en Filo! Zanon: 10 años de control obrero, 10 años de lucha y organización




Zanón es una de las fábricas de cerámicos más grande de Latinoamérica. El viejo Luigi Zanón –su antiguo dueño- era del riñón de los empresarios menemistas que se enriquecían con el auge neoliberal. Mientras en la línea de producción y con ritmos extenuantes los obreros dejaban su vida, Zanón se llenaba de guita. Este patrón es un botón de muestra de una clase social que no solo desprecia la vida del obrero, con cuya explotación y trabajo mal pago se enriquece, sino también muestra un empresariado que vive y parasita de las prebendas del estado. Ayer neoliberal, hoy “nacional y popular”, es la foto de una clase social que defiende a toda costa sus intereses y ganancias, y no duda en descargar sobre los hombros de los trabajadores el hambre y la miseria. Pero la historia de los ceramistas fue diferente. El 2001 arrastraba al pueblo a las calles, a luchar por trabajo, comida, vivienda. Desocupación, piquetes a lo largo y ancho del país, enormes movilizaciones y enfrentamientos con la policía, el grito de “que se vayan todos”, contra los políticos que hacían el trabajo sucio para que los empresarios se salven de una crisis que ellos generaron. Y Luigi Zanón, para no ser la excepción, bajó la persiana, se fue con los millones de pesos en subsidios del Estado (que ya venía recibiendo no solo de Ménem, sino desde la dictadura militar), y dejó a cientos en la calle. Pero, egocéntrico como buen burgués, nunca pensó que los trabajadores no necesitan a los patrones para producir: fines del 2001, comienzos de la ocupación y el control obrero.
Mientras en el mundo prendían de forma impresionista las teorías que hablaban del “fin de la clase obrera”, y algunos autores buscaban “nuevos sujetos” para la transformación social, la ocupación de Zanón fue un ejemplo del potencial del proletariado, que -en alianza con otros sectores- demostró que la respuesta frente a la desocupación y la crisis está en manos de los trabajadores. La fortaleza y la unidad para hacerle frente a esta situación no surgieron de la nada, y solo pueden entenderse mirando hacia atrás. Cuando todavía estaba el patrón, que tenía como fuerza de choque a la burocracia, los obreros comenzaron a organizarse por abajo, en la Lista Marrón (que nuclea a militantes del PTS con independientes). Los compañer@s recuperaron la Comisión Interna para los trabajadores y, forjándose en los ataques de las patronales que impulsaban despidos y suspensiones, lograron recuperar el Sindicato.
En estos años de una argentina “próspera”, con crecimiento económico “record”, los obreros ceramistas tuvieron extendieron su experiencia a fábricas como Stefani, que -frente al vaciamiento patronal- siguió el camino de la gestión obrera. Con estos ejemplos de lucha los ceramistas fueron tejiendo una alianza fundamental con el pueblo neuquino, que hasta el día de hoy se mantiene firme. Por eso, cuando la gendarmería quiso desalojar la fábrica, no estaban solos para bancar la parada: los desocupados, la comunidad mapuche, los combativos docentes, los trabajadores y hasta los estudiantes primarios y secundarios, gritaron “¡en Zanón no pasarán!”.

Una nueva tradición en el movimiento obrero
En base a la experiencia adquirida al calor de la lucha contra las patronales, el Estado, los jueces y la policía, los obreros ceramistas fueron escribiendo una historia completamente diferente al horizonte “posible” que ofrecen el gobierno y las burocracias de la CGT y la CTA. Hoy el Sindicato Ceramista plantea en su estatuto librar “una lucha consecuente por los legítimos intereses de la clase trabajadora y en alianza con los sectores populares buscando elevar la conciencia de clase de los trabajadores y lograr una sociedad sin explotadores ni explotados”. Frente a los burócratas empresarios y vendidos, en el SOECN los dirigentes regresan a la línea de producción junto a sus compañeros tras finalizar su mandato, y son revocables en cualquier momento por la asamblea de trabajadores. Porque confían en las fuerzas de la clase, unen las filas obreras, y se quieren sacar de encima a la burocracia y a los patrones, hoy Zanón es una trinchera conquistada al servicio de la emancipación trabajadores y el pueblo.

Una historia de lucha con mucho futuro
Pero no es ni Zanón, ni Stefani, ni el SOECN lo más importante en esta historia. Lo fundamental es que esos trabajadores están demostrando en chiquito lo que mañana pueden hacer en grande: controlar y poner a andar las grandes industrias, que producen bienes indispensables para la vida, pero que frente a la avaricia capitalista son orientadas según el lucro, dejando como resultado tercerización y desocupación. ¿Acaso tiene sentido que cierren empresas que pueden producir soluciones para el drama de los miles que no tienen vivienda, escuelas o los hospitales que tanto hacen falta? La experiencia de Zanón demuestra que las metalúrgicas, automotrices, las fábricas de la alimentación, los ferrocarriles, los colectivos y los subtes… en fin, los engranajes de la sociedad, pueden ser controlados por los trabajadores.
Cuando la burocracia asesina de Pedraza mató a Mariano Ferreyra, las cuatro fábricas del Sindicato Ceramista pararon al instante la producción, manifestando su profundo dolor y repudio por el asesinato de un compañero de clase. Por eso los ceramistas impulsan el periódico “Nuestra Lucha”, junto a los obreros de Kraft, Pepsico, Subte, ferroviarios y el sindicalismo de base de todo el país, y organizan encuentros nacionales de trabajadores clasistas. Para coordinar las luchas y dar paso a una corriente clasista, que le dispute el poder a la burocracia, atacando pilares centrales de la clase enemiga como la propiedad privada, o su preciada tercerización laboral que les permite ganancias millonarias. Son los que enfrentaron a su patrón, y se plantean enfrentar a un sistema que con sus políticos del PJ y la UCR y los partidos patronales, condenan a millones a la miseria. Por eso los obreros de Zanón fueron parte del Frente Izquierda en Neuquén y, producto del apoyo y el reconocimiento de todo el pueblo, lograron la primer bancada obrera en la historia de la Patagonia, para construir una alternativa política de los trabajadores que vaya de frente contra la casta de políticos burgueses que mienten y se enriquecen a costa del sudor de los obreros.
Desde la Juventud del PTS estuvimos a la cabeza de acompañar estos 10 años de organización y lucha ceramista, porque apostamos a construir una juventud revolucionaria que ate sus destinos al desarrollo de una corriente clasista en el seno de la única clase capaz de barrer con las patronales que condenan a millones a la superexplotación y a la miseria. Porque Zanon es una amenaza vigente, un “mal ejemplo vivo” para la burguesía ante una crisis internacional inminente, que regodea las fronteras del contiene. Es el producto de la fusión de un programa revolucionario con la vanguardia obrera para que la crisis la paguen los patrones. Cuando la irracionalidad del capitalismo vuelva a ofrecer como “solución” el cierre de miles de fábricas, la destrucción de millones de puestos de trabajo -privilegiando el afán de lucro y la sed de ganancias por sobre las necesidades del pueblo trabajador-, la experiencia ceramista muestra que la desocupación y la miseria no son un destino inevitable, que los trabajadores pueden levantar una política de nacionalización bajo control obrero de las fabricas que cierren. Que frente a la “miseria de lo posible” que ofrecen las patronales y sus políticos, puede haber una alternativa obrera y anticapitalista, dispuesta a pelear por cambiar la sociedad de raíz. Fueron 10 años de lucha y organización, 10 años de gestión obrera, y Zanón sigue de pié, condensando las mejores experiencias de un movimiento obrero que se levanta, se recompone y se prepara para nuevos combates de clase.

Juventud del PTS



Este 18 de Noviembre, viajá a Neuquén a conocer FaSinPat, ex Zanon:




En la madrugada de este martes 8 más de 400 efectivos de la Policía Militar, helicópteros y un Grupo de Operaciones Especiales desalojo violentamente la ocupación de la Rectoría de la Universidad, que venían protagonizando los estudiantes de la USP de San Pablo contra la presencia de la Policía Militar en el Campus Universitario. Esta brutal represión contra la protesta estudiantil dejo el saldo te 70 estudiantes detenidos, entre ellos Diana Assunção, directora del SINTUSP (Sindicato no docente de la universidad), a los cuales la justicia les esta imponiendo una fianza de 1050 reales para liberarlos.

La presencia Policial Militar en la USP es para amedrentar y perseguir a los estudiantes y cuenta con el apoyo de la rectoría y  la burocracia académica con el argumento de que “velan” por la seguridad de la comunidad, mientras son las asambleas de cientos de estudiantes, y reconocidos intelectuales como Francisco de Olivera y Luiz Renato Martins, profesores de la USP, que rechazan la presencia Policial por considerarla un salto en la regimentación y militarización de la vida académica en la USP.

Rechazamos la presencia policial en las universidades de nuestro continente. Denunciamos la política de criminalización del movimiento estudiantil que se esta llevando acabo en la USP, pero que también vemos desarrollarse en los países hermanos de Chile, que pelean por la educación gratuita, o en México con el reciente asesinato de un joven activista en manos de bandas paraestatales.

 

Exigimos la libertad inmediata de todos los detenidos!
Fuera la Policía Militar de la USP!
Basta de criminalizar y perseguir al movimiento estudiantil!

viernes, 4 de noviembre de 2011

REPUDIAMOS LAS AGRESIONES A LA DOCENCIA PORTEÑA A MANOS DE LA POLICÍA FEDERAL ¡Seguimos en pie de lucha contra los ataques del macrismo!



Ante el ataque macrista a nuestro estatuto docente, y en el marco el paro de 24hs que estamos realizando hoy en todas las escuelas de la CABA, fuimos miles los que movilizamos a la Legislatura porteña para exigir el inmediato retiro del proyecto que pretende disolver, como sólo se atrevió a hacerlo la dictadura militar, las Juntas de Clasificación y Disciplina.

“Fue un verdadero escándalo”, dijo Alicia Navarro Palacios, miembro de la junta de Clasificación Primaria y Secretaria de Derechos Humanos del sindicato docente Ademys. “Nuevamente, el debate pretendió ser a puertas cerradas, a espalda de la docencia, y contó esta vez con la colaboración del “personal de seguridad” y la mismísima Policía Federal que comanda el gobierno nacional. En la puerta de la Legislatura los maestros sufrimos golpes, empujones y amenazas por parte de estas fuerzas represivas; hubo compañeros retenidos dentro de la Legislatura, un docente que todavía está internado y varios maestros que debieron ir a guardias hospitalarias a causa de las agresiones sufridas”, denunció Palacios.

Asimismo, afirmó que “los hechos que tuvimos que vivir hoy, así como los ataques que salimos a enfrentar durante todo este tiempo, tienen un claro responsable: el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, que ya viene amenazándonos con descontar los días de paro, ¡como si nuestras medidas fueran ilegales!, pero que ahora cuenta abiertamente con el apoyo del Ministro de Educación Nacional, Alberto Sileoni, que ayer salió a criticar duramente nuestras medidas de fuerza, a tono con las declaraciones del PRO”.

Por último, la integrante de la Corriente Nacional 9 de Abril/Lista Marrón, afirmó que “la sesión se levantó por falta de quórum y seguirá en apariencia el martes (…) Lo que se impone es llamar a participar activamente del paro de 24 hs votado para ese día en la asamblea que realizamos hoy cientos de docentes en la puerta de la legislatura, que cuenta también con la convocatoria de Ademys. Llamamos al resto de las conducciones sindicales y a toda a docencia a confluir con la medida para repudiar estos hechos e impedir que Macri avance sobre nuestras conquistas. Asimismo, exigimos a las conducciones de UTE/CTERA y las dos CTA la convocatoria sin más dilaciones a un paro nacional. Esa es la vía para frenar este ataque, porque está en juego la educación pública y los derechos de las trabajadoras y trabajadores de la educación”.

Que Macri, ni ningún gobierno meta las manos en el Estatuto
Basta de amenazas y persecución a los/as que salimos a luchar.
Exigimos a CTERA que llame a un paro general en repudio a la agresión y en solidaridad a los compañeros heridos.

Corriente Nacional 9 de Abril/Lista Marrón
Trabajadores de la educación

Contacto:

Alicia Navarro Palacios: (15) 6351-4381